Morelia, la joya colonial de Michoacán, invita a recorrer su Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Sus calles empedradas y edificios de cantera rosa, como la imponente Catedral de Morelia, transportan a los visitantes a un pasado lleno de historia. Este corazón de la ciudad late con vida: plazas como la de Armas, comercios tradicionales y la calidez de su gente crean un ambiente único. La Catedral de Morelia, construida entre 1660 y 1744, es un ícono barroco que domina el paisaje urbano. Dedicada a la Transfiguración del Señor, su construcción fue impulsada por el obispo Juan de Ortega y Montañés. Sus torres, de 66 metros, son de las más altas de México, y su interior guarda tesoros de arte sacro, como pinturas y piezas litúrgicas resguardadas en la sacristía. La catedral no solo es un lugar de culto, sino un símbolo de la riqueza cultural de la ciudad. A unos pasos, el Palacio de Gobierno, erigido en 1766 como el Real Seminario Tridentino, es otra joya histórica. Originalmente un centro de formación religiosa, se convirtió en la sede del poder estatal en el siglo XIX. Sus muros alberga murales de Alfredo Zalce, pintados en la década de 1960, que narran la historia de Michoacán: desde la época prehispánica hasta la Revolución Mexicana, destacando figuras como José María Morelos y eventos clave como la lucha por la independencia. Estas obras son un testimonio vibrante del pasado y la identidad michoacana. En el encantador Callejón del Romance, la poesía y el arte se fusionan. Esta callejuela, cerca de la Plaza de Armas, debe su nombre a los versos románticos inspirados en el poema “Romance de Morelia” de Juan José Domínguez. Desde los años 90, las frascas —botellas de vidrio decoradas con frases poéticas— engalanan las fachadas, creadas por artesanos locales bajo la iniciativa del pintor Rafael Montes y la escultora Ana Pellicer. Cada frasca, con sus colores y mensajes, celebra el amor y la tradición, convirtiendo este rincón en un lugar perfecto para los enamorados y los amantes de la cultura. Morelia no solo preserva su pasado, sino que lo comparte con orgullo. Visitar estos sitios es sumergirse en una ciudad que respira historia, arte y pasión en cada esquina. ¿Te animas a descubrirla?
IMPERDIBLES
La Catedral de Morelia, construida entre los siglos XVI y XVIII, es famosa por su impresionante fachada barroca y su interior adornado con detalles de cantera rosa. Al entrar, quedas maravillado por sus bóvedas, retablos dorados y el monumental órgano, que es uno de los más grandes de América Latina.
El Acueducto de Morelia, construido en el siglo XVIII, es una joya de la ingeniería colonial. Sus 253 arcos de cantera son testimonio de la herencia cultural de la ciudad y ofrecen una vista majestuosa, especialmente de noche cuando están iluminados.—
La fuente de Las Tarascas se inauguró en 1931, aunque la escultura original fue creada en 1933 por el escultor Antonio Silva Díaz. Representa a tres mujeres indígenas purépechas sosteniendo una batea de frutas. Se creó como símbolo de la cultura purépecha y para celebrar el mestizaje y la hermandad entre los pueblos. La fuente ha sido renovada y cambiada de ubicación a lo largo del tiempo, pero sigue siendo un ícono de Morelia.

















CALLEJON DEL ROMANCE
Explicación en voz por: Guia certificada, Karen Saavedra.
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